Escleroterapia
Medicina Estética Corporal
Este procedimiento logra disminuir las varices sin necesidad de recurrir a la cirugía, de manera segura y efectiva. ¿Cómo se logra esto? Se realiza la inyección directa de una solución sobre la variz. Esta solución provoca la cicatrización de la vena y redirige la circulación sanguínea hacia otras venas saludables.
Después de varias semanas, la vena varicosa desaparece al ser absorbida por el tejido circundante.
La escleroterapia puede abordar diversos tipos de varices de distintos calibres, incluyendo las arañas vasculares. El método más comúnmente utilizado es la esclerosis con espuma, donde la sustancia esclerosante se inyecta directamente en la variz. La presencia de aire en la espuma desplaza la sangre, mejorando el contacto de la solución con la pared venosa y aumentando la eficacia del tratamiento.
Se lleva a cabo como un procedimiento ambulatorio sin requerir anestesia. La duración de una sesión varía entre 10 y 20 minutos, dependiendo de la cantidad de solución que sea necesaria inyectar.
La escleroterapia se realiza en múltiples sesiones, y el número preciso será determinado por el especialista tras la evaluación inicial y al identificar el tipo de varices junto con la mejor estrategia para tratarlas. Después de la primera sesión, los resultados se manifestarán de forma gradual, requiriendo varias semanas para observar la desaparición progresiva.
Es esencial considerar que, aunque las varices tratadas sean eliminadas, si la persona tiene predisposición o mantiene hábitos que las favorezcan, podrían formarse nuevas. Por este motivo, es crucial identificar su origen para, en la medida de lo posible, evitar los factores que puedan propiciar su reaparición.
Después de completar la intervención, se aconseja el uso de medias de compresión durante algunos días, siguiendo las recomendaciones del profesional. Aunque no es habitual la aparición de efectos secundarios, en ocasiones pueden surgir manchas o pigmentaciones que suelen desaparecer con el tiempo.
Escleroterapia
Medicina Estética Corporal

Este procedimiento logra disminuir las varices sin necesidad de recurrir a la cirugía, de manera segura y efectiva. ¿Cómo se logra esto? Se realiza la inyección directa de una solución sobre la variz. Esta solución provoca la cicatrización de la vena y redirige la circulación sanguínea hacia otras venas saludables.
Después de varias semanas, la vena varicosa desaparece al ser absorbida por el tejido circundante.
La escleroterapia puede abordar diversos tipos de varices de distintos calibres, incluyendo las arañas vasculares. El método más comúnmente utilizado es la esclerosis con espuma, donde la sustancia esclerosante se inyecta directamente en la variz. La presencia de aire en la espuma desplaza la sangre, mejorando el contacto de la solución con la pared venosa y aumentando la eficacia del tratamiento.
Se lleva a cabo como un procedimiento ambulatorio sin requerir anestesia. La duración de una sesión varía entre 10 y 20 minutos, dependiendo de la cantidad de solución que sea necesaria inyectar.
La escleroterapia se realiza en múltiples sesiones, y el número preciso será determinado por el especialista tras la evaluación inicial y al identificar el tipo de varices junto con la mejor estrategia para tratarlas. Después de la primera sesión, los resultados se manifestarán de forma gradual, requiriendo varias semanas para observar la desaparición progresiva.
Es esencial considerar que, aunque las varices tratadas sean eliminadas, si la persona tiene predisposición o mantiene hábitos que las favorezcan, podrían formarse nuevas. Por este motivo, es crucial identificar su origen para, en la medida de lo posible, evitar los factores que puedan propiciar su reaparición.
Después de completar la intervención, se aconseja el uso de medias de compresión durante algunos días, siguiendo las recomendaciones del profesional. Aunque no es habitual la aparición de efectos secundarios, en ocasiones pueden surgir manchas o pigmentaciones que suelen desaparecer con el tiempo.
